¿Es la lechería o es el país?

Nuestro sector lácteo atraviesa un momento delicado, ¿es un problema intrínseco o hay algo más?

Venimos hablando hace meses de una crisis muy grave de la lechería argentina, está de más claro que los productores trabajan a pérdida, que el sector industrial vive momentos de cambio que se llevaron puesto a íconos del negocio. ¿Qué se está haciendo mal?

Hay muchos errores que se han cometido puertas adentro, pero otros son propios del país.

Dos informes recientes nos pueden permitir entender el por qué de este momento, y lo poco que ayuda el Estado para superar la situación.

Sector industrial

Durante el último Outlook Lechero el Licenciado Carlos Berra presentó en su exposición un relevamiento de la realidad que atraviesa la industria láctea argentina, repasemos algunos datos:

• Sólo el 28% de las industrias lácteas argentinas poseen gas de red, un 23% usa gas envasado y un 53% utiliza leña como combustible. A ver, más de la mitad de las industrias lácteas trabajan a leña.

• Sólo el 29% de las industrias tiene acceso a los supermercados como canal de comercialización.

• El 70% de las no realiza control de efluentes y un 76% no mide el consumo de agua.

• El 53% de las industrias no posee Pasteurizadores/Higienizadora/estandarizadora.

• El 54% de los camiones que recogen la leche no poseen caudalímetros.

Producción primaria

• La encuesta sectorial lechera que realizó el INTA Rafaela en el período 29016/17 nos ha dejado datos más que interesantes:

• el 47% de los productores lecheros trabajan en campo alquilado, la mayor parte con precio atado a valor soja.

• El 48% de los tambos tiene instalaciones edilicias con más de 2o años, y la mitad cuenta con máquinas de ordeñe de más de 15 años.

• El 48% cuenta con sombra artificial y sólo el 8% con ventilación y aspersión.

• El 64% de los tamberos encuestados trabajan sin presupuesto financiero y un 53% sin Gestión productiva y económica.

• El 81% tiene deuda, estimada en 2,5 meses de ventas mensuales de leche.

• El 60% ha tenido problemas con anegamiento en el períodos, perdiendo pasturas y días de producción.

 

Argentina

A estos datos propios del sector, que muestran a las claras lo que tenemos que mejorar, le falta el factor país.

  • La inflación. El cáncer de todos los cáncer. De a poco, esta enfermedad endémica, hace mella en toda la cadena láctea borrando de cuajo cualquier intento e mejora en pos de la competitividad. Esta carrera de costos, a la que el país nos tiene acostumbrados a correr cada diez anos (y que nunca podemos alcanzar la meta) ha forjado nuestra lechería de los últimos 40 años.
  • Infraestructura. Atravesar la mayoría de los caminos rurales se volvió a convertir en una odisea luego de las últimas lluvias que afectaron al centro del país. Recién ahora que asoman proyectos para su mejora, se anuncia que habrá recortes en las obras públicas por venir. ¿Adivinen quiénes van a quedar postergados nuevamente?
  • Acceso tecnológico. Poder comprar maquinaria importada tiene un arancel del 35%, con lo que sumado al valor de dólar hace casi imposible una renovación más que necesaria según los datos que analizamos antes.
  • Mercados externos. No existe ningún proyecto serio y continuo de apertura de mercados en el extranjero, cuando vuelva a crecer la producción no existe un plan país para colocar los excedentes.

Esto es sólo una muestra de todo lo que podríamos agregar. Pero queda claro que el sector está mal, que tiene culpas propias, pero Argentina no ha colaborado en lo más mínimo, es más, ha conspirado para que cada día estemos peor.

Autor: Damián Morais
Fuente: EDairyNews