¿Cuál fue el resultado económico del girasol en Santa Fe?

girasolA la hora de determinar el resultado económico para los productores de girasol en la campaña finalizada, un factor clave es la cotización del cultivo, que manifestó gran variabilidad durante los meses de cosecha

 

El girasol es uno de los cultivos de mayor significancia para la provincia de Santa Fe, especialmente por la importante cadena de agregado de valor que genera.

A nivel nacional, la campaña de girasol finalizó totalizando 2,8 millones de toneladas, un 19,0% superior a lo obtenido en la campaña previa, principalmente debido a los mejores rendimientos obtenidos. En tanto, en el centro norte de la provincia de Santa Fe no se han evidenciado cambios de tal magnitud, y la cosecha finalizada el pasado mes de marzo ha dejado como saldo una producción de 173.385,0 toneladas.

Durante los primeros cuatro meses del año un factor decisivo para la rentabilidad de los productores de esta oleaginosa ha sido la variabilidad en los precios del cultivo. Los productores que tuvieron la posibilidad y vendieron a comienzos de año su producción, se han enfrentado a un panorama sensiblemente mejor que aquellos que han realizado la venta en el mes de abril o aún mantienen parte de su cosecha.

PRECIO CÁMARA GIRASOL
A la hora de analizar los resultados económicos de los productores de girasol en esta última campaña, hay que tener en cuenta que los números obtenidos por los productores han sido muy diferentes dependiendo de la fecha en que se cosechó y el momento de la venta de la producción, siendo este último factor un determinante a la hora de analizar el resultado económico del cultivo en la campaña 2014/2015.

Durante el mes de enero, el precio cámara del girasol en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) osciló entre los U$S 260,6 y U$S 281,6 por tonelada. A partir de febrero, los precios continuaron descendiendo, llegando a cotizar en abril a valores cercanos a los U$S 200,0 por tonelada.

Este importante diferencial de precios durante los meses de cosecha llevó a que productores con costos de producción y rendimientos similares puedan haber tenido un resultado económico manifiestamente distinto, en función de la fecha de venta de su producción de girasol.

MOMENTO DE VENTA
El resultado económico de los productores presenta una diferencia importante según se consideren los precios promedio de enero (26,9 U$S/qq) o se tomen como referencia los de marzo/abril (21,0 U$S/qq).

Enero 2015

En campo propio y comercialización total durante el primer mes del 2015, la rentabilidad bruta por hectárea es positiva (U$S 50,4 en General Obligado, U$S 79,6 en San Cristóbal y U$S 178,9 en San Justo), en tanto que considerando producción bajo arrendamiento se llega a pérdidas en General Obligado (- U$S 44,3) y San Cristóbal (- U$S 17,3), y un resultado positivo en San Justo (U$S 8,6). Cabe destacar que aproximadamente el 60,0 % de la producción en el centro-norte provincial fue liquidada durante el mes de enero.

Marzo-abril de 2015

Por otro lado, el escenario con precios de girasol correspondientes a los meses de marzo y abril. En este contexto, aún en campo propio, se obtienen pérdidas por cada hectárea producida de U$S 41,1 en General Obligado y U$S 23,4 en San Cristóbal, con excepción de San Justo, que arroja en promedio un resultado positivo de U$S 42,3. Si consideramos una explotación realizada en campo arrendado la totalidad de los ejemplos analizados arroja pérdidas (de U$S 115,1 en General Obligado, U$S 99,0 en San Cristóbal y U$S 128,1 en San Justo).

CONCLUSIÓN
Bajo arrendamiento, el único de los ejemplos presentados que genera un resultado positivo es el de la producción en San Justo valorizada a precios promedio de enero, mientras que en el resto de los casos generó pérdidas independientemente del momento de venta de la cosecha.

Conviene recordar que los resultados económicos que han sido presentados en los ejemplos expresan una realidad promedio, por lo que pueden diferir de los obtenidos por cada productor individual al entrar en juego muchas variables que modifican la ecuación de ingresos y costos.

Además, es importante señalar que el presente esquema de rentabilidad bruta no considera los impuestos que debe pagar el productor, lo cual es un dato a tener en cuenta debido a la excesiva carga tributaria a la que se enfrenta el sector agropecuario.

Fuente: SM – Campo en Acción