La soja no repunta y plantea serios interrogantes

sojaEl especialista de la BCR, Guillermo Rossi, analizó el escenario que afronta la oleaginosa, ante dificultades de diverso tipo que impone el nuevo contexto.

El nuevo contexto impone dificultades de diverso tipo para nuestro país. El 60% de la oferta disponible para el ciclo 2013/14 aún no ingresó al circuito comercial o lo hizo bajo la condición «a fijar precio», quedando los vendedores expuestos en forma directa al derrumbe del mercado. Semejante destrucción de valor podría haberse protegido con estrategias de cobertura a término. Sin embargo, la operatoria local con futuros y opciones agrícolas muestra una profunda disminución respecto de años anteriores. En los primeros seis meses de este año se negociaron 10,6 millones de toneladas en contratos agrícolas del Rofex y Matba, frente a 24,7 y 19,2 millones de toneladas en el mismo período de los años 2012 y 2013, respectivamente. Cabe señalar que la caída del volumen obedece en mayor medida a la participación disminuida de compradores que a la retracción de los vendedores.

Otro participante que recibe el golpe es el Estado, a través de las cuentas en externas. Debido a que el grueso de la producción tiene destino de exportación ya sea como materia prima o después de una transformación industrial, los ingresos de divisas caerán notablemente respecto de las previsiones iniciales. En el año 2013 el complejo oleaginoso exportó por más de u$s 20.000 millones, a valores FOB que promediaron u$s 590/ton para porotos de soja por 7,6 millones de toneladas, alrededor de u$s 1.000/ton para aceite de soja por 4,5 millones de toneladas y cerca de u$s 500/ton para harina de soja, por 24 millones de toneladas. Al cierre de esta semana los precios FOB se ubicaban en u$s 467/ton para el poroto, u$s 845/ton el aceite y u$s 448/ton los pellets, con bajas del 10 al 20% frente a los valores comentados.

Frente al panorama descripto cabe retomar la discusión por la competitividad de la soja en particular y del sector agrícola en general, que permaneció oculta detrás del sustento de los elevados precios internacionales de los últimos años. Los distintos eslabones de la cadena de valor ya no encuentran la rentabilidad necesaria para mantenerse en su actividad pensando en grande, lo que conduce a una caída de la inversión y predominio de estrategias defensivas entre los productores, procesadores y agentes comerciales. Si bien ajustar el cinturón puede ser una salida para enfrentar el problema coyuntural que supone una caída muy brusca del mercado en tan poco tiempo, a futuro no se muestra como la salida más conveniente para que el país encare el rol de proveedor de alimentos que demanda el planeta. En este contexto, los grandes temas a tratar son la presión impositiva, la infraestructura y las políticas anticíclicas, entre otras.

Por Guillermo Rossi

Editado por NuestroAgro

Fuente: Prensa BCR