En tanto, durante estos tres meses de cuarentena la economía quedó totalmente relegada a un segundo plano, y el único anuncio que hizo el Presidente para la producción fue la expropiación de una empresa privada.
La propiedad privada es un bien sagrado para nuestra Constitución Nacional, por lo que lo de Vicentín es un golpe muy fuerte para toda la cadena productiva.
La historia nos enseña hacia dónde condujeron las decisiones similares, por las cuales esta y futuras generaciones de argentinos deberán seguir pagando con más deuda e inflación este tipo de arrebatos que se hacen en nombre del pueblo.
Por último, le pedimos a nuestro gobernador que revierta el apoyo a la medida del gobierno nacional y que se sume a la defensa del federalismo, el que cumple un rol fundamental en nuestra República; y repudiamos cualquier intento de avasallamiento en este sentido.





