EL MARTES TIENE CITA EN EL MINAGRI LA CADENA LÁCTEA DESPUÉS DE DOS MESES

cadena láctea 2Fue a principios de enero que antes que la avalancha inflacionaria y devaluadora caiga sobre la realidad económica argentina visible por el Gobierno, el énfasis de las reuniones con las cadenas productivas parecía tener el ímpetu de una nueva administración. Pero la energía duró poco, porque los números y el peso mismo de lo cotidiano ameritaron un trabajo en otro sentido.
Sin embargo, en ese momento la lechería abría una puerta, la de intercambiar posturas. Una industria preocupada con ganas de facturar más, tamberos pidiendo precio y con baja cantidad de materia prima en los establecimientos, un Estado soporizado que pedía crecer al siete por ciento, mientras que en el país hace diez años que se mantiene la producción absolutamente estancada. Así se habían dado las cosas y supuestamente en dos semanas se iba a dar una nueva reunión.
Pero los tiempos son laxos para este Gobierno, mucho más que el de los impuntuales, que tarde pero seguro siempre llegan y cumplen, así que la espera fue larga y recién para el martes próximo se han citado a todos los “actores de la cadena”, como tanto gusta decir el Subsecretario del área.
En el medio hubo fijaciones de posturas de los productores. Las cámaras más afines al Ejecutivo siguen contentas por la convocatoria al diálogo, aunque jamás les resuelvan las incógnitas ni los problemas. Por otro lado, un grupo de autoconvocados se reunió en Suardi hace dos semanas y esta noche lo volverán a hacer, pidiendo un piso de 2,80 pesos por litro. El mismo día y a pocos kilómetros, los tamberos federados subían la apuesta con un pedido de 3,60 sobre un cálculo sobre la cotización de las exportaciones, que mantienen a la leche en polvo por encima de los cinco mil dólares. Aunque descubriendo una interna en la conducción de Federación Agraria Argentina, esa cifra fue herramienta de un pedido tomado la semana anterior por la Mesa Nacional de Productores de Leche, que reforzó la idea.
Es así que los integrantes de la mayor representación tambera del país hacen una cuenta sencilla, pero tremenda.
El productor percibe en promedio 2,40 pesos por litro de leche, de funcionar bien los mercados internos, cobraría 3,60, es por eso que en los tambos se resignarán este año, no menos de 12.360.000.000 de pesos, según calculara la MNPL.
Claro que en la práctica la industria jamás pagará esta cifra, pero sí se podría avanzar a un mayor control comercial que reparta mejor la “torta lechera”, tema al cual el Gobierno no accede, porque por más que se le dé pelea a los precios con un armado de cuidados que no corrigen la inflación, no es motivo tal para afectar convenios con el gran supermercadismo, por ejemplo; y así romper vínculos y relaciones de años.
Mientras tanto, la semana pasada hubo un encuentro intermedio en el Ministerio de Agricultura, convocado por la Subsecretaría de Lechería, para tratar de explicarles a las industrias la razón de la no extensión de permisos de exportación, que desde mediados del año pasado, alcanzan a todos los productos.
Subió el dólar y más allá del afán de meter más verdes en la caja grande, se temió por la famosa “mesa de los argentinos” y se decidió restringir la emisión de Roes y sobre todo, armar un sistema para que ninguna empresa tenga más habilitaciones de venta de las conseguidas en 2013.
Un control puntual que se irá relajando; y no necesariamente cuando llegue abril, es el que se ejerce sobre las exportaciones de lácteos, será entonces que el pedido de crecimiento hecho hace dos meses se tenga que contradecir en la reunión del próximo martes, cuando la realidad climática, económica y tambera le dé con el hocico a las ambiciones del poder.

REQUISITOS
Lo cierto es que la reunión debería haber sido el miércoles, sin embargo el Minagri puso condiciones para los asistentes, la presentación de documentación para poder entrar al Microcine de la cartera este martes justo al mediodía.
Será el material tomado como elemento previo de análisis que permita arribar a conclusiones respecto de las políticas públicas a implementar para cumplir con las metas planteadas por el Gobierno Nacional para las principales cadenas de valor de nuestro país, se solicitó un un breve documento, máximo de cinco páginas donde se explicite “opinión sobre el estado de situación actual del sector, tomando como referencia la estructura y desempeño de los diferentes segmentos que componen la cadena (producción primaria, industria láctea, distribución y comercio minorista), de la producción de leche, del consumo del consumo interno, y de la exportación de productos lácteos. La posición de la institución sobre el estado actual del sector debiese estar respaldada por información disponible y verificable”. Además “diagnóstico sectorial, cuyo objetivo es identificar las condiciones propias del sector, de su entorno o de las políticas aplicadas, que explican el estado de situación y tendencia esperada para la cadena láctea nacional”.
A eso debió agregarse una “propuesta de políticas que puedan ser implementadas por el Gobierno Nacional, especificando y justificando para cada una de ellas el impacto esperado, al menos en términos cualitativos”, sobre la base del pedido de los objetivos anteriormente planteados por la Jefatura de Gabinete de Ministros para la cadena láctea argentina (sostenimiento del empleo, aumento de la producción y de las exportaciones).
Así de las conclusiones internas del Minagri y con el agregado de la opinión gubernamental, se trabajará este martes.
Que sea con éxito.

HOY, SUARDI
Los autoconvocados se vuelven a reunir esta noche en la Cooperativa de Teléfonos de Suardi, a la hora 20, para seguir debatiendo la realidad regional de la lechería, más aún con la contemplación del factor climático que avanzó en los últimos días y sigue complicando a muchas explotaciones.

por Elida Thiery