El volumen comercializado está un 34,61% por debajo del año anterior para la misma fecha; los valores actuales, inferiores a los US$ 300, no resultan atractivos para los vendedores…
Las horas pasaron en vano ayer en el recinto de operaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), donde la jornada cerró sin acuerdos entre compradores y vendedores al momento de ponerle un valor a la soja de la nueva cosecha argentina. Mientras los primeros exigían valores superiores a los 300 dólares por tonelada, los segundos se mantuvieron en torno de los 287/288 dólares.
El resultado de esta falta de entendimiento entre las partes, que se acentuó en los últimos meses, quedó en evidencia ayer en el informe de comercialización agrícola publicado por el Ministerio de Agricultura de la Nación (Minagri) en su sitio web. En él, el organismo relevó las compras de soja 2013/2014 por parte de la exportación y de la industria en 2.983.300 toneladas, un 34,61% por debajo de las 4.562.100 toneladas de igual momento del año anterior.
El agravante para este atraso es que la oferta en la nueva campaña agrícola se prevé bastante superior a la del ciclo 2012/2013. En efecto, desde los 49,3 millones recolectados durante la cosecha precedente -según el dato estimado por el Minagri-, el mercado proyecta ahora una producción cercana a los 55 millones de toneladas, tal la cifra proyectada la semana pasada por la BCR.
Es decir que el mercado deberá lidiar en los próximos meses con excedentes de dos tipo: lo que debió haberse vendido en forma anticipada y aún no se vendió y una oferta 2013/2014 que será un 11,5% superior a la anterior. «La lógica indica que, de no mediar severas contingencias climáticas que reduzcan el potencial de rinde de los cultivos argentinos, el mercado doméstico se verá sobreofertado con soja, lo que implicaría la caída de las cotizaciones», advirtió una fuente del sector comercial, que recordó que un año atrás la oleaginosa nueva se cotizaba a US$ 310 por tonelada.
Respecto de la comercialización de la cosecha 2012/2013, el Minagri informó que los exportadores y la industria sumaron compras por 40.422.400 toneladas. Según las estimaciones oficiales, la campaña se inició con existencias de 4,43 millones de toneladas y concluirá con un stock de 3,13 millones, por lo que el remanente de la campaña es de 10.177.600 toneladas.
Ayer, por soja disponible las fábricas ofrecieron en forma abierta $ 2100 por tonelada para las terminales de General Lagos, Timbúes, San Martín y de San Lorenzo, sin cambios respecto del lunes. La BCR indicó que por lotes importantes algunos compradores habrían sumado hasta $ 20 por tonelada. Por la mañana, la Cámara Arbitral de Cereales de Rosario estimó un valor de $ 2115 para las operaciones concertadas anteayer.
«Retener soja de la campaña anterior, hoy valorada en torno de los 320 dólares por tonelada, es una jugada con un riesgo grande, cierto y poco necesario. El mercado viene dando sobradas muestras de que el empalme entre las cosechas será un camino descendente para los precios», dijo ayer a La Nacion un operador.
Expectativa por el nuevo reporte del USDA
Pasado mañana, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, en sus siglas en inglés) difundirá su nuevo informe mensual sobre oferta y demanda de granos. Los operadores esperan que en este trabajo el organismo haga la revisión final de las cosechas de soja y de maíz estadounidenses.
Según el promedio de las estimaciones privadas que habitualmente se difunden en la previa del reporte oficial, el mercado ubicó la cosecha de soja en 89,24 millones de toneladas, por encima de los 88,60 millones del informe de diciembre. En cuanto al maíz, las cifras de los operadores promediaron 357,29 mill.
t, también por encima de los 355,33 millones del mes pasado.
En cuanto a Sudamérica, el mercado prevé las cosechas de soja de Brasil y de la Argentina en 89,1 y en 55,2 millones de toneladas, contra los 88 y los 54,5 millones proyectados por el USDA en diciembre.
Fuente: La Nación




