Brasil levanta la veda a frutas locales, pero no descomprime aún la crisis en la Patagonia

frutasA casi 90 días de la prohibición, que ocasionó pérdidas por casi u$s 50 millones, ambos gobiernos retomaron el comercio.

 Brasil puso fin ayer a la veda que por casi 90 días mantuvo paralizada la exportación de peras, manzanas y membrillos argentinos hacia ese país, lo que ocasionó pérdidas de casi u$s 50 millones para la economía regional frutihortícola, golpeada también por el cierre de otros mercados internacionales y la baja en los precios de esos productos.

La novedad la comunicó pasado el mediodía de ayer el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, quien destacó que la liberación fue producto de «intensas rondas de negociaciones» entre funcionarios de ambos países.
«Es una noticia muy importante para los productores y empacadores de Río Negro, Neuquén y Mendoza», afirmó Casamiquela.
El cierre del mercado brasileño a las peras, manzanas y membrillos argentinos se produjo el 24 de marzo último, luego de que las autoridades sanitarias de Brasil detectaran un par de cargamentos infectados con la carpocapsa, más conocida como «mosca de la fruta», que el vecino país erradicó el año pasado de su territorio. De inmediato, la Argentina reclamó la reapertura, hubo visita de técnicos brasileños a plantas locales y la normalización se extendió más de lo deseable para los productores locales, que perdieron entre u$s 3 millones y u$s 4 millones semanales por la barrera brasileña.
Pocas horas después de Casamiquela, su par brasileña, Kátia Abreu, confirmó la reapertura y dijo que esta misma semana será publicada la resolución por la que se normalizarán los envíos frutales desde la Argentina. Para concretarlos, ambos gobiernos acordaron que la fruta para exportar a Brasil debe ser sometida por lo menos ocho semanas de refrigeración a cero grados centígrados. «Podemos asegurar que a partir del proceso de producción vigente en Argentina, toda la fruta en cámara ha cumplido con el tiempo correspondiente», señaló Casamiquela.
Las asociaciones de productores de frutas de la Patagonia tomaron como un alivio la medida anunciada por ambos países, pero remarcaron que la crisis del sector no se soluciona sólo con la apertura del principal destino externo de esos productos. Reclaman auxilio nacional de por lo menos $ 200 millones.
Tras casi dos semanas de protestas, que incluyó extensos cortes de rutas, una delegación de productores llegó ayer a Buenos Aires con la intención de reunirse con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, pero temprano se llevaron una sorpresa: no iban a ser recibidos. Luego desde la Jefatura se ratificó la disposición al diálogo y los citó para el lunes próximo. Hoy habrá asambleas en Río Negro y Neuquén para definir los pasos a seguir.
Frutas por carnes
El fin de la restricción brasileña a las frutas argentinas tuvo como contraparte el levantamiento de una restricción local al ingreso de carne vacuna al territorio argentino. Si bien la Argentina no compra cortes bovinos a Brasil, la veda fue impuesta en 2012 como lo hicieron muchos países ante la detección de un caso atípico de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), más conocida como el mal de la «Vaca loca». Poco después, los organismos sanitarios internacionales le otorgaron a Brasil el estatus de «riesgo insignificante» para esa enfermedad, por lo que sus autoridades comenzaron las gestiones para recuperar los mercados cerrados, como Estados Unidos, Japón y China. El levantamiento de la barrera argentina se constituye en «un gesto», dado que ambas naciones son competidores como exportadores de carne vacuna. «La imagen externa de la carne de Brasil estaba perjudicada por ese embargo», dijo la ministra.