Su calidad y propiedades aumentan la demanda del producto. Los especialistas aseguran que la carne de cerdo presenta bajos valores de sodio, un dato importante a tener en cuenta para personas hipertensas
Hasta hace una década la producción de carne porcina no ocupaba un lugar de importancia en Argentina, mucho menos en la provincia de Entre Ríos. Culturalmente estaba impuesta una idea entre médicos, especialistas, de que la carne de cerdo era mala para la salud. Por desconocimiento se condenaba a la grasa del animal, por su alto contenido de colesterol, aunque esa tendencia se revirtió debido a los cambios implementados en la cadena de producción.
Los que conocen de cerca el trabajo en el campo saben que antes se buscaba producir grasa y no carne. En la actualidad se consume una carne más magra y más precoz, de un animal que no supera los 110 kilogramos, que sale al mercado cuando tiene entre cuatro y cinco meses de vida.
En la actualidad el animal tiene una proporción de grasa muy bajo, pero a su vez esa grasa es lo más parecido al aceite de oliva. Y para desterrar definitivamente ese mito sobre los efectos negativos para la salud, los especialistas aseguran que la carne de cerdo presenta bajos valores de sodio, un dato importante a tener en cuenta para personas hipertensas.
Fuente: SM – Campo en Acción




