El fenómeno afectó al cultivo en el período de llenado de granos y la aceleración de su desarrollo provocó que las cosechadoras actuaran antes de tiempo. Se observa alta incidencia de la roya.
El 43% del área triguera cosechada muestra resultados que no cubren las expectativas, según la Bolsa de Comercio de Rosario. El calor adelantó la entrada de las cosechadoras a los lotes y la roya y la falta de controles estabilizan los rindes en 33 qq/ha, dos quintales menos que en la semana pasada.
El trigo se acerca a la mitad de la cosecha con resultados que no cubren las expectativas de hace una semana. Dentro de un abanico de resultados que van desde 18 a 47 qq/ha, el promedio retrocede a los 33 qq/ha. De todos modos, el norte bonaerense y los lotes más atrasados podrían mejorar el nivel de productividad unitaria del trigo en la región núcleo.
La amplia variabilidad de rindes se atribuye a la alta incidencia de roya, al nivel tecnológico aplicado y a los controles efectuados, estos dos últimos afectados en función del retorno económico. También el cultivar elegido y el tipo de suelo contribuyen a la heterogeneidad; sin embargo, el gran detonante de la merma en rindes y calidad fue el estrés térmico en el período de llenado de granos. La aceleración del desarrollo del cultivo provocó que las cosechadoras entraran días antes a los lotes respecto a otras campañas.
Soja
Se están sembrando los últimos lotes destinados a soja de primera y el avance de las labores cubre un 87% del área; en tanto la mitad de los cuadros posee las primeras hojas expandidas en excelente condiciones. La mirada de los técnicos está atenta a la aparición de bolillera y a la fuerte presencia de malezas de gramíneas en los lotes sembrados.
La preocupación también está en el capín colorado, que empieza a escaparse al control de glifosato, el sorgo de Alepo resistente y chloris. Las labores de siembra de soja de segunda avanzaron sobre un 25% del área de intención, con buena humedad tras las últimas lluvias.
Fuente: Nuestro Agro / BCR




