FRIGORÍFICOS SANTAFESINOS FAENAN CASI 10% MENOS QUE HACE UN AÑO

El dato surge del Índice Compuesto de Actividad Económica (ICASFe) que elabora la Bolsa de Comercio de Santa Fe. El sacrificio de bovinos y porcinos fue la única serie que experimentó una tasa negativa interanual en julio

«El segmento bovino fue el más afectado; luego de la incipiente recuperación registrada en los primeros meses del año, el indicador revirtió el sentido a partir del mes de mayo», indica el Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe en su informe de Actividad Económica de la Provincia (ICASFe) con los datos de julio.

Ese mes, en relación a junio, los sectores con variaciones negativas son: producción láctea, -0,2%; recursos tributarios, -0,3%; el consumo de energía industrial, -0,3%; la faena de ganado bovino y porcino, -0,4%; el consumo de cemento, -0,8%; el consumo de hidrocarburos para la agroindustria y el transporte, -0,9%; la molienda de oleaginosas, -3,3% y el patentamiento de autos nuevos, -4,2%

Entre otras consideraciones, el informe destaca que la faena de ganado bovino y porcino se contrajo el 0,4% con respecto de junio, y un 8,3% en términos interanuales, siendo la única serie que experimentó una tasa negativa interanual en julio.

Las series con comportamientos positivos fueron las siguientes: demanda laboral, 1,1%, remuneraciones reales, 0,6%; puestos de trabajo, 0,4%; consumo de gas industrial, 0,4%; venta de maquinarias agrícolas, 0,3% y ventas en supermercados, 0,3%.

Al tomar el conjunto de toda la actividad económica santafesina, el reporte destaca que experimentó una leve baja mensual de -0,1% en relación a junio. 

Con este resultado, el incremento acumulado durante los primeros siete meses del año, se redujo a 1,4%. La tasa interanual de actividad económica julio 2021/versus julio de 2020, fue de 5,4%.

En cuanto a la síntesis y perspectivas, el CES señala que «la variación interanual del ICASFe pasó de 8,5 a 5,4% entre abril y julio de 2021. Esta transición se explica como resultado de un buen inicio en el primer trimestre del año seguido de cuatro períodos mensuales de contracciones leves (abril-julio). 

«En este sentido, respecto al piso que tocó la actividad en abril de 2020, la economía logró una significativa recuperación durante los primeros 12 meses, y luego comenzó a perder impulso. Como factor explicativo, los indicadores más afectados son los representativos de la inversión en bienes durables (construcción y patentamiento de nuevos vehículos), a los que se han sumado algunas variables del sector agroindustrial. 

«A partir de agosto se redujeron las restricciones a la circulación propias del contexto de pandemia, pero persiste un desfavorable contexto macroeconómico. En este sentido, las próximas mediciones serán clave para determinar el desenvolvimiento de la actual fase expansiva que, a quince meses de su inicio, está perdiendo fuerza y parece alejarse de la posibilidad de dar inicio a una senda de crecimiento más sostenida».

Fuente: Campolitoral