SANGRE JOVEN PARA ENFRENTAR «UN PANORAMA COMPLICADO»

Ignacio Mántaras, de la cantera juvenil, dirigirá la entidad los próximos dos años. Lo acompañarán varios referentes del Ateneo. «Vienen tiempos complicados, no sólo por la coyuntura nacional y el contexto político», advirtió

Con la elección de Ignacio Mántaras como nuevo presidente, la Sociedad Rural de Santa Fe consolida una «transición generacional» en la composición de su Consejo Directivo, al que también ingresaron otros dirigentes que, como el flamante titular, se hicieron en la «cantera ateneísta» de la entidad.

En diálogo con Campolitoral, Mántaras -43 años- destacó este aspecto de la gestión que se inicia, pero también la conformación del Consejo Asesor con ex presidentes de la rural y de Carsfe «a quienes los vamos a estar convocando con mucha frecuencia; es un lujo porque tenemos grandes valores ahí».

Sobre la conformación del nuevo directorio, el titular remarcó que «es mérito de todos, muchos mayores cedieron su lugar y a otros le solicité que continúen para que se aproveche la experiencia de los mayores; era un proceso programado». En el recambio se destacan el secretario Joaquín Avilé Crespo; los ex ateneístas Guillermo Cullen, Victor Batistelli, Milagros Togniolo y José Maciel; y los actuales integrantes del círculo joven Pamela Chaves (presidente) y Antonio Azzano.

En el horizonte, Mántaras avizora «un panorama complicado» y al parecer así lo transmitió en sus primeras palabras en el cargo, puesto que alguien le sugirió que parecía «Churchill prometiendo sangre, sudor y lágrimas», en referencia al mensaje del entonces premier británico al pueblo inglés en medio de la II Guerra Mundial. Más allá de la chanza, el diagnóstico es serio. «Entiendo que vienen tiempos complicados, no sólo por la coyuntura nacional y el contexto político; sino por temas más complejos», dijo, y refirió la resistencia social a los productores de alimentos que se refleja «en segmentos y franjas etáreas más juveniles, los veganos, los movimientos ecologistas más extremistas». Lo grave, añadió, es que «tiene implicancias políticas; se ven ordenanzas disparatadas, leyes en Congreso disparatadas, fallos judiciales disparatados; y pareciera que en la opinión pública no se los ve como un disparate». En términos globales, a nivel país, el desafío es «incidir en la formulación de políticas públicas».

A nivel local se planteó el desafío de «atraer más gente a la Rural, jóvenes productores en actividad, necesitamos revitalizar la actividad». En este sentido dijo que el escenario es difícil porque una vez que la juventud se lanza a desarrollarse laboralmente concentra su energía en los objetivos profesionales o económicos y es difícil «pedirle tiempo para las instituciones». A su vez indicó que cuesta generar recursos económicos para la institución.

Por otra parte, al estar la entidad radicada en una ciudad universitaria con una alta densidad de científicos, se propuso «parte de la gestión será vincularnos con todos esos actores, que es una tarea pendiente de la entidad». Y en la misma dirección planteó «consolidar los vínculos con el empresariado santafesino; Mesa de Entidades Productivas es un espacio muy interesante que puede dar más para incidir en políticas públicas».

En cuanto a la relación con el sector público, Mántaras admitió que la pandemia causó inconvenientes en todos los niveles. Sin embargo «ha dejado al desnudo que se gestiona mal; a nivel país o provincia; nuestros gobernantes no son tan buenos gestionando y en lo elemental que tiene que brindar el Estado el COVID lo dejó expuesto: no tenemos salud, no tenemos educación; los chicos en escuelas rurales no tienen internet y no tuvieron clases presenciales así que no tuvieron clases en todo el año». Y remarcó: «hay graves problemas de gestión».

En la provincia, contó, algunos productores tenían expectativas con el gobernador Perotti por haber sido ministro del área. «Y todos esperábamos una posición bien productivista; en los discursos eso está», del mismo modo que acompañó la buena relación con el ministro Daniel Costamagna. «Es un año en el que no se puede hacer mucho balance por la pandemia, pero hay algunas alarmas que nos preocupan», advirtió. Al respecto consideró que «se perdió un poco la institucionalidad» en la relación público-privada, reflejada por ejemplo en que la Mesa de Análisis Tributario «se pudo reunir una sola vez y no fue un encuentro muy bueno». Y algo similar planteó en el ámbito del Consejo Económico y Social, con escasos encuentros y poco productivos. «Ahí parece que algo no funcionó». El futuro de la hidrovía, «un tema central para Santa Fe, lo maneja bajo llaves el gobernador y nos parece que la provincia no está pisando fuerte en el contexto nacional; es un tema que nos preocupa, del cual no se puede hablar».

Fuente: CampoLitoral