Supermercados si, supermercados no, esa es la cuestión. Compartimos dos opiniones contrapuestas sobre si es necesaria la presencia del sector comercial para resolver la crisis de la lechería
La presencia del sector comercial en las reuniones multisectoriales es una demanda que se escucha a gritos, sin embargo hay dirigentes que consideran que la asistencia de este eslabón de la cadena no sumaría en la discusión para mejorar el precio al productor, ya que aseguran que el problema debe resolverse hacia dentro de la cadena. Aquí los argumentos contrapuestos de dos dirigentes de entidades lecheras.
Marcelo Aimaro, presidente de la Mesa de Productores de Santa Fe (Meprolsafe), es uno de los dirigentes que consideran que sí hay que «invitar» al sector comercial a la mesa de diálogo; de hecho en una de sus últimas participación en el programa radial Rincón Tambero, volvió a reclamar, su presencia: «Siempre llegamos a la misma conclusión en estas reuniones, por lo que aducen desde el sector industrial y desde el Estado, el comercio es el sector que se lleva la mayor tajada», explicó Aimaro, «La reunión que se debe hacer es con los supermercadistas».
A diferencia de Aimaro, Alejandro Leveratto, representante de la Cámara de Productores de Córdoba (Caprolec) considera que no es necesario. Su respuesta al respecto fue tajante: «Nosotros consideramos que no es necesaria la presencia de la cadena comercial, la realidad es que dadas las propias características de la cadena agroalimentaria de la leche no hace falta sentar al comercio en la discusión. La lechería, como cadena agroalimentaria, es inelástica y responde a un carácter de oligopsonio, (que es una situación de competencia imperfecta que surge en un mercado donde existe un número pequeño de demandantes en los cuales se deposita el control y el poder sobre los precios y las cantidades de un producto en el mercado, según Leveratto, los demandantes son las industrias lácteas que compran leche al grupo más grande compuesto por los productores). Creo que con la presencia de los representantes de la producción, de las provincias lecheras y del Gobierno, ya es suficiente para resolver los problemas de abuso de poder, la posición dominante (de la industria) y tratar de encontrar la manera de generar un círculo virtuoso de crecimiento permanente para la cadena».
Otro de los argumentos vertidos por Leveratto, es que el 60% de los productos lácteos se venden en lo que se conoce como «pequeña superficie», es decir mercados medianos, almacenes, y el 40% restante se vende a través de «grandes superficies», haciendo referencia a las grandes cadenas de supermercados. «Si tuviéramos que llamar a todos, tendrían que venir los representantes de los hipermercados y también de los miles de almaceneros, y eso haría inviable la discusión».
«Esta situación es una cuestión que siempre la hemos discutido con los industriales, respecto a la posición dominante que ellos ejercen sobre los productores y ellos siempre nos respondían: ‘pónganse una industria’, entonces si ellos ahora aducen que el sector comercial tiene una posición dominante sobre ellos, yo les aconsejaría: ‘pónganse ustedes un supermercado y definan el precio’, remató irónicamente Leveratto.
Redacción Infortambo.com.ar




