Podemos definir al estado de emergencia como aquella situación de peligro o desastre que requiere una acción inmediata. Existe emergencia o desastre agropecuario cuando estamos frente a hechos imprevisibles que por su carácter excepcional o por su magnitud dificultan gravemente la evolución de la producción o directamente dañan el sistema productivo, comprometiendo el cumplimiento de las obligaciones fiscales y crediticias a cargo de las personas o empresas afectadas
La provincia de Santa fe está padeciendo una catástrofe inusual que afecta a toda la ruralidad. Las poblaciones del interior productivo se presentan vulnerables ante el fenómeno climático y los habitantes lo padecen en su cotidianeidad.-
La producción santafesina está en situación de crisis profunda en todas sus actividades, con cultivos agrícolas perdidos o deteriorados; tambos con su producción severamente disminuida, con pasturas comprometidas y dificultades para alimentar los rodeos; los sectores porcinos, ovinos y avícolas desbastados; la ganadería complicada en producción y destetes y sin pastos para el invierno; suelos deteriorados por los excesos hídricos y red vial colapsada que impide sacar de los campos aquella producción que ha logrado subsistir al fenómeno.-
Resulta oportuno resaltar que en Santa Fe está vigente hasta fin de mes la emergencia agropecuaria a través de una sucesión de decretos mediante los cuales el Ejecutivo Provincial se hizo eco de inclemencias anteriores a la actual, mientras que el Gobierno Nacional ha extendido la emergencia hasta el 31/12/2016 a través de la Resolución 58/2016, aunque vale aclarar que la misma no comprende a la totalidad de los departamentos de la provincia ni a todas las actividades.-
La catástrofe reinante amerita acciones y actitudes en los tres órdenes estatales: local, provincial y nacional. En el ámbito provincial CARSFe ha participado de las reuniones de la Comisión de Emergencia Agropecuaria donde ha dejado plasmada la necesidad de definir qué tributos (impuestos y tasas) provinciales y/o municipales y servicios deberán incluirse en la misma: impuesto inmobiliario rural, patentes de unidades rurales, electricidad de establecimientos agropecuarios, tasa por hectárea (donde cada Comuna y/o Municipio deberá redactar la Ordenanza respectiva), entre otras peticiones.-
En el orden nacional, resulta menester que se tome la debida conciencia de la crisis en la cual estamos inmersos y en relación a la Resolución 58/2016 citada se deberá revisar la misma a los fines de procurar la inclusión de aquellos departamentos y producciones no comprendidas, o deberá dictarse una nueva resolución. En dicha resolución se ha dispuesto que «… Las instituciones bancarias nacionales, oficiales o mixtas y la Administración Federal de Ingresos Públicos arbitrarán los medios necesarios para que los productores agropecuarios comprendidos en la resolución gocen de los beneficios previstos en la Ley de Emergencia Agropecuaria…», en consecuencia bregamos para que esta disposición sea de aplicación efectiva.-
La crisis productiva actual requiere la presencia de autoridades nacionales, provinciales y municipales junto a los productores, con gestos y acciones que contribuyan a mitigar el desastre imperante, como por ejemplo disponer la agilidad de los trámites en todos los niveles sin crear complicaciones burocráticas adicionales a los productores; procesos simples para acreditar la situación de emergencia o desastre agropecuario; que se contemple la situación de riesgo fiscal y emergencia; entre otros.-
CARSFe se solidariza con los productores y con las comunidades rurales afectadas por este fenómeno climático, procurando emprender todo lo que esté a su alcance para lograr, junto con las rurales que la conforman, sobreponernos ante la adversidad, y exige a las autoridades acciones urgentes y extraordinarias para evitar que los daños sean aun mayores.-
CARSFE




